Silencio se rueda, un proyecto de 5d7

Todo niño es un artista porque cree ciegamente en su propio talento, ya que el miedo a equivocarse por su parte no existe y, aunque el sistema educativo actual incide en su capacidad de equivocarse y que el error se puede cometer, creo fielmente que 5d7 pretende fomentar el talento innato y así lo he visto reflejado en mi trabajo diario.
Las actividades extraescolares desarrolladas diariamente ahondan en la necesidad de una continuidad por parte de los educadores y nos proporcionan un contacto directo a nivel emocional y pragmático con el niño, con lo cual es mucho más sencillo desarrollar las programaciones que la empresa nos proporciona. Incidiendo en que las mismas están enfocadas a que desconecten de las clases con otras actividades lúdicas, pensadas para ellos y además profundizando en un idioma que cada vez es más crucial en nuestro futuro.

La programación trimestral “ silencio se rueda” trabaja distintos itinerarios cada día de la semana con múltiples actividades que de forma continua hay que observar y evaluar. En cada una de las actividades que desarrolla el educador se percibe de manera intrínseca el esfuerzo y la dedicación, así como el compromiso y la implicación de todos los miembros integrados en el equipo. Continuando con la idea que he desarrollado al comienzo, se puede ver diariamente el grado de implicación de los alumnos día a día porque aún creen en si mismos y es increíble ver como personas que desconocen una lengua y su uso se ven movidos por la fuerza del deseo de un trabajo bien hecho.

Comenzamos todas nuestras clases con rutinas que favorecen una continuidad a la hora de llevar las actividades, donde los alumnos son el centro de la clase y del aprendizaje. Por ejemplo, al comienzo del curso cuando llevábamos a cabo la introducción de la clase con vídeos y canciones su capacidad de respuesta era meramente repetitiva y poco comprensiva, pero al tiempo que hemos ido avanzando en el tiempo ellos lo han hecho en su aprendizaje, mostrando un nivel de comprensión y variando sus repuestas entendiendo qué se pregunta, mostrando un vocabulario más variado.

Un ejemplo de ello sería en cómo se sienten ese día a lo que al comienzo respondían “ I’m fine thank you and you?” y ahora su vocabulario cambia a adjetivos como: wonderful, great, happy, sad… que perfectamente comprenden. Tras nuestra rutina queda decir que continuamos con nuestras destrezas desarrollando de una forma casi imperceptible por parte de los alumnos el conocimiento y profundización en la lengua inglesa. Creo fuertemente que el desarrollo de las clases les ha ayudado mucho a conocerse a si mismos y disfrutar del trabajo bien hecho y conjunto, ya que se prima por un trabajo cooperativo y grupal siempre.

Cada alumno es diferente y disfruta de una competencia u otra en base a las habilidades de las que dispone para defenderse en ese ámbito. Desarrollamos competencia artística, matemática, social y cívica y lingüística entre otras. Personalmente la experiencia que he tenido al ver el desarrollo de las clases es que no es tan importante los conocimientos que puedan aprender sino como los aprenden diariamente. Cada actividad les sorprende día a día, les motiva a dar su mejor yo y a creer no tanto en que se pueden equivocar sino más bien a aprender y salir fortalecido de cada error que se comete, pues sino dónde quedaría la curiosidad por aprender innata en el niño.

El compromiso y ayuda de los padres es realmente positivo respecto al desarrollo del proyecto, los comentarios son indescriptibles a la hora de ver de primera mano como su hijo crece a distintos niveles y se integra en la sociedad desarrollando una personalidad única. La sociedad actual nos empuja a vernos limitados a pertenecer a un grupo que tenga similares características y desde este proyecto se pretende romper con esa idea, demostrando que cada niño es extraordinario.

Artículo redactado por Belén Meléndez.


Uso de las TIC como herramienta estratégica de aprendizaje