Entrevista a Elí Gómez Oltra, una de las ganadoras del FlipConSpain17

//Entrevista a Elí Gómez Oltra, una de las ganadoras del FlipConSpain17

Entrevista a Elí Gómez Oltra, una de las ganadoras del FlipConSpain17

Elí Gómez Oltra, docente del departamento de ciencias del Colegio La Purísima (Valencia), fue una de las ganadoras del concurso FlipConSpain17 el pasado abril, con su experiencia “Top Q ten“, un proyecto para los alumnos de Química de 3º de la ESO. Hoy Elí comparte su experiencia y su perspectiva con nosotros. 

 

 ¿Cuál ha sido el momento más gratificante en tu experiencia como docente?

Varios son los momentos gratificantes que he vivido como docente, pero destacaría la alegría de ver salir adelante, con mucho esfuerzo e ilusión, a los alumnos con dificultades. Ver como día a día sus caras de miedo e incertidumbre de las primeras semanas de curso, van cambiando al darse cuenta que pueden superar los obstáculos que se les planteen.

Son ellos los más agradecidos, los que disfrutan plenamente de sus logros y entienden la necesidad del trabajo diario.

 

¿Cómo conociste el modelo flipped?

Conocí el modelo Flipped siendo alumna en la primera edición del Máster de Innovación Tecnológica en la Educación que imparte la UCV.

Durante toda y cada una de las sesiones del Máster de Innovación Tecnológica en la Educación, aprendimos, hablamos y analizamos sobre múltiples metodologías emergentes que se estaban aplicando de forma eficaz en diversos centros educativos. En muchos de los debates que surgieron en el Máster, se tuvo presente una de las afirmaciones de Ken Robinson (2007):

“la necesidad de cambios en los modelos pedagógicos imperantes es una realidad innegable y acuciante en un momento histórico en que nada es seguro y nadie sabe qué trabajos se inventarán el día de mañana”.

Además, con todos los recursos y las herramientas que los profesores del máster nos fueron ofreciendo durante las distintas sesiones., sentí la necesidad de poner en marcha uno de los modelos pedagógicos, que a mi entender, se adapta mejor al tipo de alumnado que tenía en mis aulas, el modelo Flipped Learning

Aquel curso tenía estudiantes, alumnos de 3º de la ESO, con muchas ganas de aprender y sin miedo a las novedades ni al uso de las herramientas TIC en el aula. Estas características, sin duda, me han ayudaron a no tener freno a la hora de lanzarme a poner en marcha dicho modelo. Confiaba en que mis alumnos responderían de manera positiva a todos los retos que les planteara, cosa que pude comprobar al finalizar el semestre.

En todo momento entendí mi Trabajo Fin de Máster como una oportunidad de mejora de mi práctica docente.

Con el TFM intenté responder en primera persona a ciertas dudas recurrentes que tienen muchos docentes sobre esta modelo: ¿En qué consiste el Flipped Learning?, ¿qué se necesita para implementarlo en el aula?, ¿es compatible con otras metodologías? Y, sobre todo, ¿qué mejoras aporta al estudiante y al docente?

 

¿Qué metodologías aplicas en el aula?

El modelo Flipped Learning necesita complementarse e implementarse con otras metodologías para que se genere un aprendizaje significativo de los alumnos. Debemos rodearlo de técnicas, recursos, métodos y contextos que propicien que el alumno se convierta en el centro del aprendizaje para llegar a ser el constructor de su propio conocimiento.

Como docente he aprendido que la elección de una metodología u otra debe estar más fundamentada en las habilidades y capacidades de aprendizaje de los alumnos que componen un aula y menos en la selección arbitraria que hagamos los docentes antes de comenzar el curso.

Lo que nadie puede negar es que el modelo Flipped nos ofrece TIEMPO para poder adaptar cada sesión a las necesidades particulares de cada alumno. Planteando la necesidad de una actividad metodológica apoyada en tres principios:

1)        Adquisición de los conocimientos técnicos y científicos necesarios para comprender y desarrollar la actividad tecnológica.

2)        Aplicación de estos conocimientos al análisis de los objetos tecnológicos existentes y a su posible manipulación y transformación, sin olvidar que éste ha de trascender el propio objeto e integrarlo en el ámbito social y cultural de la época en que se produce.

3)        Posibilidad de emular procesos de resolución de problemas a través de una metodología de proyectos se convierte en remate del de aprendizaje y adquiere su dimensión completa apoyada en las dos actividades precedentes. Además, esta última requiere que el alumnado trabaje en equipo, y permite que desarrolle las cualidades necesarias para un futuro trabajo profesional dentro de un grupo.

Para implementar el modelo Flipped en nuestras aulas utilizo el trabajo Cooperativo, el trabajo individual y el Learning by Doing, pero lo más importante es la adaptación individualizada de estas metodologías a cada alumno en función de sus necesidades.

En el aula los alumnos trabajan colaborativamente para hacer las actividades y los proyectos, los alumnos se ayudan entre sí para resolver las dudas. Los alumnos más aventajados ayudaban a los que más lo necesitaban generándose una cultura del aprendizaje al darse cuenta los alumnos que su objetivo era aprender y no terminar a toda prisa las actividades diarias.

Sin duda, el aprendizaje se transforma de pasivo a activo desde el primer momento de aplicación del modelo Flipped, el alumno viene a clase a trabajar y a aprender, es él quien gestiona su proceso de aprendizaje.

Mis alumnos sabían que yo estaba en el aula para ayudarles y guiarles pero que eran ellos los responsables de aprender.

Evidentemente, como docente debo proporcionarles actividades para el aula que sean significativas para su aprendizaje, en todo momento se les plantan actividades reales, desde aprender a interpretar una factura eléctrica hasta diseñar la instalación eléctrica de una vivienda, etc…

 

¿Por qué cojea el sistema educativo tradicional?

Mis alumnos han crecido teniendo acceso a internet y a muchos recursos digitales que para nosotros hubiesen sido impensables hace unos años, no es raro verlos estudiar y hacer actividades mientras chatean o escuchan música desde sus móviles, muchos de ellos, auténticos ordenadores. Es una generación que ya no se sorprende con las novedades tecnológicas y que tiene ganas de aprender a utilizarla porque son conscientes de su capacidad. Son alumnos que han crecido buscando en internet todo.

Únicamente se sorprenden la primera semana de aplicación del método al ver a su profesora salir en videos de Youtube explicándoles la teoría para esa semana, pero a partir de la segunda semana la novedad desaparece y se habitúan a aprender de este modo. Se sienten cómodos con el medio y las herramientas que se están utilizando puesto que hablaban el mismo idioma con el que han crecido.

No podemos pretender que nuestros alumnos estén tranquilos sentados durante varias horas al día sin moverse y escuchando lo que alguien les explica desde el otro lado de la clase. Ellos necesitan acción, movimiento, necesitan crear para descubrir la utilidad de su aprendizaje.

 

¿Qué competencias crees que debe actualizar el docente?

La primera y más necesaria es la de Aprender a Aprender, todos y cada uno de nosotros debemos estar en constante proceso de aprendizaje. Muchos de nosotros hemos tenido que “olvidar” cómo nos enseñaban para empezar de cero.

Tanto nosotros como nuestros alumnos nos enfrentamos a un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo. Los docentes debemos ser los primeros en adaptarnos a él y eso conlleva lanzarnos de cabeza y sin miedo al uso de nuevas tecnologías y metodologías. La competencia digital, el sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor junto con aprender a aprender son competencias clave que un docente no puede permitirse no tener.

 

¿Cuáles son las nuevas necesidades que detectas en el aula?

Son nuestros alumnos los que me demandan crear, resolver, innovar y responsabilizarse y comprometerse por un proyecto ideado o seleccionado entre ellos. Para ello debemos transformar nuestras aulas en lugares abiertos, flexibles y comunicados con el exterior. Situando a nuestros alumnos en el centro de su propio aprendizaje, generando en ellos la motivación suficiente para despertar la ilusión transformadora que los conviertan en constructores de su propio aprendizaje

 

¿Cuáles son las habilidades del siglo XXI?

Nuestros estudiantes son ciudadanos del S.XXI y por tanto, como tales deben ser educados. Cuando acaben sus estudios obligatorios (ESO), mis alumnos van a tener que hacer frente a una sociedad cambiante donde conceptos como creatividad, resolución de problemas, innovación, responsabilidad y liderazgo se entremezclarán con otros tan distintos como conciencia social, solidaridad y compromiso, entre otros.

 

¿Qué tres competencias crees que son esenciales?

Todas son clave y todas son imprescindibles. Pero si debo seleccionar tres me quedaría con algunas a las que ya he hecho referencia anteriormente:

Aprender a Aprender, Sentido de la Iniciativa y espíritu emprendedor y Competencia Digital.

 

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Por | 2017-07-03T12:48:56+00:00 6 julio 2017|experiencias|Sin comentarios

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